Taller de Medios IV TG

Medellín cultural.

La urbe que busca seguir creciendo.

Ronald Villa Martinez
Con el paso del tiempo, la oferta cultural se ha vuelto una bola gigante que gira y gira para no detenerse, atrapando cada vez a más instituciones y personas, dedicadas a brindar un poco de su arte, empuje y testadures a las buenas causas.

El Medellín de los últimos años, ha recibido una gran dosis de energía en lo que a la cultura y los espacios para desarrollar ideas se refiere. La pasada administración municipal creo de nuevo una conciencia en la población que parecía extraviada, y mediante el resurgimiento de ideas básicas que se habían enterrado en el fondo de un cajón de chécheres, hoy en día nos sentimos empujados a querer y disfrutar esta pequeña gran urbe.

Es por eso, que a solo unos pocos meses de la principal fiesta de los antioqueños, la Feria de flores 2009, y escarbando solo un poco, comenzamos a pensar en la posibilidad de una ciudad que quiere ser culturizada mediante una cantidad de eventos que buscan satisfacer el gusto y las pasiones de cada uno de los medellinenses.

Hoy en día no se trata solo de la ciudad del empuje o la fuerza paisa, estamos hablando de una ciudad que mira mas allá del simple correr de los años. Y muestra de esto es la próxima fiesta del libro y la cultura 2009 a realizarse en el jardín botánico. Un espacio creado para el esparcimiento y la identificación del hombre con la naturaleza. El Tercer Festival de Cine Sin fronteras que tendrá lugar entre el 27 de mayo y el 7 de junio de 2009 en distintas salas de los diez municipios que conforman el Valle de Aburrá, el XIX Festival Internacional de Poesía de Medellin y el Festival Internacional Altavoz 2009, que en su 6 edición, se muestra como un referente cultural de la ciudad, donde se conjuga la música local e internacional a través de amplios géneros.

Por otro lado, Medellín y recoge a lo largo de su geografía numerosos centros comerciales donde mes a mes se realizan eventos culturales para propios y extraños. Son casi 10 centros comerciales que aproximadamente 70 salas de cine, además de una gran cantidad de museos donde aparte de conversatorios, exposiciones y simposios, se proyectan películas y obras independientes.

Mes a mes se realizan los famosos mercados de San alejo, la feria de toldos en Junín y distintos parques de la ciudad. La feria de artesanías y la feria gastronomica, además de los ya comunes torneos deportivos y culturales comunitarios organizados por la alcaldía de Medellín y el Inder.

Con un sin numero de iglesias, la semana santa y la religión en Medellín crece en importancia. La construcción de nuevas bibliotecas y centros lúdicos como el parque explora, siguen atrayendo cantidades de personas durante todo el año. Además Medellín le apuesta fuertemente a la creación de medios alternativos, que buscan favorecer y ampliar la movida cultural a la vez que se publicita una ciudad hiperactiva.

En definitiva, Medellín crece, y la cultura su lado. La gente hoy por hoy a tomado un poco mas conciencia con respecto a aquello de tomarse la ciudad. La agenda esta abierta esperando ser leída.

Principales eventos culturales en Medellín para el año 2009

Enero 27 al 29 Colombiatex.
Marzo 16 al 17 Foro Interamericano "Cultura es Desarrollo".
Marzo 27 al 31 Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo - BID.
Abril 8 al 12 Ciudad de Arte y Cultura Religiosa.
Abril 17 a Mayo 3 XVIII Festival Internacional de Títeres La Fanfarria.
Mayo 27 a Junio 7 III Festival de Cine sin fronteras.
Mayo 22 al 25 Iberoamericano de Porrismo.
Junio 6 al 15 XVII Festival del Porro.
Junio 21. Fiesta de la Música. Solsticio de Verano.
Junio 24 al 29 III Festival de Tango Ciudad de Medellín.
Julio 4 al 11 XIX Festival Internacional de Poesía.
Julio 20 al 25 VIII Festival Coral de Medellín José Maria Bravo Márquez.
Julio 28 al 30 Colombiamoda.
Julio 31 a Agosto 9 Feria de las Flores.
Agosto 1 al 10 IX Festival Internacional de Cuentería.
Agosto 5 al 9 Orquídeas, Pájaros y Flores.
Agosto 7 Desfile de Silleteros.
Agosto 24 al 29 VII Festival de Cine Colombiano Ciudad de Medellín.
Agosto 28 a Sep 5 V Fiesta de las Artes Escénicas.
Septiembre 3 al 12 XIII Festival Internacional de Jazz y Músicas del Mundo.
Agosto 28 al 30 Encuentro Gastronómico Otro Sabor
Septiembre 13. XV Media Maratón Internacional de Medellín.
Septiembre 11 al 20 Fiesta del Libro y La Cultura.
Octubre 3 al 12 Feria Medellín en Medellín.
Octubre 5 al 10 . VIII Festival Colombiano de Teatro ciudad de Medellín
Octubre 10 al 12 Festival Internacional Altavoz 2009.
Octubre 14 al 16 XIII Bolsa Turística de las Américas.
Octubre 21 al 25 IV Festival Internacional de Cine Infantil y Juvenil de Medellín.
Octubre 21 al 24 VII Festival Internacional Música de Cámara Colombiana.
Octubre 23 al 30 II Festival Internacional de Música de Medellín
Octubre 24 a Noviembre 1IV Festival Internacional Medellín Llena eres de Magia
Octubre 30 al 31 Festiafro.
Noviembre 14 al 22 XII Festival Internacional de Mimos y Clowns- MÍMAME.
Noviembre 25 al 27 Feria internacional del sector eléctrico FISE
Diciembre 1 Comparsa de Faroles - Bienvenida a la Navidad.
Diciembre 1 a Ene11 Feria de Navidad y encendido de Alumbrados.
Diciembre 3 al 6 Medellín es Música en Navidad
Diciembre 7. Desfile de Danzas, Mitos y Leyendas.

HUELGA BANANERA PARALIZA LA EXPORTACIÓN DEL PRODUCTO

Juan Camilo Gallego Castro



Cada día, Colombia exporta 234 mil cajas diarias de banano, desde el Urabá antioqueño, equivalente a 4.477 millones de pesos cada día. Sin embargo, desde hace 12 días, 17.000 trabajadores de 296 fincas dedicadas al cultivo de este producto agrícola están en huelga debido “a la falta de propuestas serias en materia de incremento salarial”, según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Agropecuaria, Sintrainagro.
Luego de 46 días de negociaciones entre el Sindicato y los empresarios bananeros, los trabajadores decidieron salir a un paro indefinido. En “1985 se hizo una huelga de 45 días, la segunda huelga que hicimos fue de 36 días y la tercera fue de 15 días. En este caso no sabemos cuanto pueda durar esta”, comenta Guillermo Rivera Zapata, presidente de Sintrainagro.
“Diariamente se está dejando de producir 600 millones diarios y los trabajadores dejan de devengar diariamente cerca de 450 millones de pesos”, describe el presidente de Sintrainagro.
Y es que el desacuerdo entre trabajadores y empresarios radica entre otros temas, en el incremento salarial. Aunque el 8 de este mes los empresarios hiceron la propuesta de aumentar el salario en un 7.84% para el primer año de vigencia de la convención, las partes no llegaron a un acuerdo porque los trabajadores reclaman un incremento del 15% para el primer año de vigencia, “y para el segundo el equivalente a la variación en el índice de precios al consumidor, IPC obrero a nivel nacional certificado por el Dane, más 5 puntos porcentuales”, dice uno de los comunicados del sindicato agropecuario. Aunque, en la actualidad, Sintrainagro reclame un aumento del 8.5% para el primer año.
Aunque uno de los comunicados delas propietarios de las fincas productoras de banano dice que la propuesta de ellos "buscaba a toda costa generar beneficios económicos y sociales para los trabajadores del sector, sus familias y la región en general", el presidente de Sintrainagro, Guillermo Rivera Zapata, cree que no están siendo serios en las negociaciones.
La lucha del sindicato se basa en dos temas fundamentales: incremento salarial y fondos sociales donde se incluye “vivienda, educación, cultura, recreación y deporte, pero los empresarios quieren bajar estos fondos y eso es lo que no podemos aceptar. Es clara la irresponsabilidad de los empresarios”, agrega Guillermo Rivera Zapata.
El banano de exportación colombiano ocupa el 1.5% de la superficie sembrada en el país, esta producción aporta el 6.3% del PIB agrícola, es decir, que en el país hay 37 mil empleos directos y 111 mil indirectos en los departamentos de Antioquia y Magdalena.
"La situación genera gran preocupación en los productores y compañías comercializadoras toda vez que afecta las exportaciones de banano a los mercados internacionales, ocasiona incumplimiento en los contratos de venta y suministro de banano y beneficia a los principales países competidores del nuestro", afirman los empresarios bananeros, ya que las exportaciones de banano representan el 30 por ciento de las exportaciones colombianas agropecuarias sin café, compitiendo en el primer lugar con flores. Estados Unidos y la Unión Europea son los destinos del 80 por ciento de las exportaciones colombianas.

Aunque el ministro de la Protección Social, Diego Palacio, ha participado de las negociaciones, él ha reconocido que ha sido muy difícil llegar a un acuerdo en el tema salarial porque “hay distintas posiciones y fórmulas planteadas, necesitamos más tiempo para conseguir resultados positivos.”

Una de las inquietudes radicaba en los problemas de orden público que se pudieran generar en los municipios del Urabá antioqueño, “pero hay preocupación en los comerciantes porque la situación está muy complicada… porque muchos dependen de la producción bananera”, comenta Iván darío Vélez, inspector de policía del corregimiento de currulao en turbo.

El 70% de la economía y el comercio del Urabá se encuentran afectados en la actualidad. Al lado del café y la exportación de flores, el banano es uno de los productos, de exportación, más importantes del país, aunque las empresas representadas en Augura, Asociación Colombiana de Bananeros, se están viendo afectadas, los trabajadores del sector son, sin duda, los más vulnerables dentro de esta huelga. Se espera que en los próximos días se levante este paro bananero y se llegue a un acuerdo entre empresarios y trabajadores.

UNA HISTORIA EN ROJO Y VERDE

Juan Camilo Gallego Castro



El Sporting F.B.C fue el primer equipo de fútbol fundado en Medellín “en 1912, por iniciativa de los comerciantes suizos Juan Heiniger y Jorge Herzig quienes invitaron a otros comerciantes antioqueños y extranjeros” , representando los foráneos de la ciudad. Al año siguiente, en 1913 “se fundó el Medellín F.B.C., ya sin la notable participación de extranjeros como se dio en el caso anterior. Se trataba esta vez del interés de un sector de la población medellinense por formar sus propios clubes deportivos que le permitieran otro tipo de diversión y entretenimiento.”
Estos equipos eran clubes que cumplían con determinadas funciones sociales, “entre ellas la formación del primer cuerpo de bomberos de la ciudad, por parte de los miembros del Medellín F.B.C., el cual se dedicó en esta primera etapa a la promoción de obras con fines sociales y benéficos.”
El Medellín F.B.C era conocido como “el equipo del pueblo” por estar conformado por medellinenses, a diferencia del equipo de extranjeros que conformaba el Sporting F.B.C. Después de la desaparición de este último, el Medellín se convirtió en el equipo más popular.
1936 es el año al que se remontan los orígenes de Atlético Nacional, en esta época se llamaba Unión, ya en 1943 el Unión se fusiona en el Indulana (representante de esta empresa textilera) y pasa a llamarse Unión Indulana. Luego de varias fusiones con otros equipos, en 1947, un año antes del inicio del fútbol profesional, el equipo pasa a llamarse Atlético Municipal con la intención de apoyar el deporte a nivel nacional. Sin embargo, el actual nombre del equipo, Atlético Nacional, es adquirido en 1950 cuando en el elenco empiezan a incorporarse futbolistas de otras regiones del país, es así como nace el actual nombre del equipo verde de Antioquia, por eso los orígenes de Atlético Nacional se remontan al auge de las empresas textileras en la ciudad, es así como se hizo popular entre los trabajadores.
El 9 de abril de 1948 es asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, “este crimen desató una guerra entre militantes de los partidos Liberal, al cuál pertenecía el líder inmolado, y conservador, representado por el presidente Ospina. La violencia creció tan rápido, que a los pocos días no había rincón de la geografía colombiana que no estuviera afectado por los asesinatos indiscriminados en los dos bandos.” Como el gobierno nacional necesitaba motivos para disminuir la violencia, éste apoyó a un grupo de personas, lideradas por Humberto Salcedo, que proponían un campeonato de fútbol profesional, de esta manera el torneo inició el 15 de agosto de 1948.
En Medellín existían tres equipos: Huracán, Atlético Municipal (luego Atlético Nacional) y el Medellín F.B.C. (ahora Deportivo Independiente Medellín). Por razones económicas el primero desapareció en 1954, los dos equipos que restaron representaban dos grupos diferentes: el Medellín representaba, desde 1913, a los medellinenses más adinerados, es decir, se trataba de un equipo de clase alta, porque “tuvo en sus fundadores a los elementos jóvenes más distinguidos de la época.” Por su parte, Nacional crece en medio del auge de las empresas textileras de la ciudad y se hizo popular entre los trabajadores de estas fábricas, por ende, representaba la clase obrera.
El equipo Atlético Nacional forjó parte de su identidad a partir de la política y la simpatía con el partido Liberal, “¡como todos los integrantes del elenco eran liberales… por eso eligieron el rojo para color de la pantaloneta!” , sin embargo, por razones económicas, el equipo debió cambiar hacia el color verde: un dirigente de la textilera Indulana donó unas telas verdes para hacer el uniforme.
En el Medellín F.B.C., “los colores del club siempre fueron: blancos y rojos. En el primer periodo del año 14 al 20 [1914-1920], con camiseta blanca y una franja roja atravesada que tenía una cruz blanca en la mitad; luego la camiseta de rayas rojas sobre fondo blanco, que fue la misma utilizada hasta 1939, con pantaloneta siempre blanca.”
Como se ve, una gran diferencia marcaba un equipo y otro: la clase social a la que representaban. De acuerdo con Oliven y Damo, “los clubes, entidades formadas por libre iniciativa, desde muy temprano fueron percibidos como instituciones colectivas y, por lo tanto, representativos de una comunidad más extensa de la que abarca a sus asociados […] la inclusión de las clases bajas tuvo como consecuencia inmediata la transformación del fútbol en una instancia de mediación simbólica entre grupos y comunidades diferentes.”
Frente a esas representaciones iniciales que forjaron una identidad, Gonzalo Medina Pérez afirma que “el deporte se liga a los imaginarios colectivos y, por tanto, se inscribe dentro de los procesos de identidad de las sociedades.”
En el caso de Atlético Municipal hubo otro filtro que delimitó más la identidad de la institución, “en 1950 empezaron a incorporarse jugadores de otras regiones del país: el samario Carlos Arango, el barranquillero Rodolfo Aycardi y el valluno Severiano Ramos. En vista de que el equipo verde ya se estaba volviendo “cosmopolita”, el odontólogo Jaime Correa Estrada propuso a la junta el cambio de nombre. Se aceptó la sugerencia y fue cuando nació el ¡Atlético Nacional!”
Por su parte, hasta finales de la década de 1940, “el Medellín fue el más grande de todos en territorio antioqueño y también se respetaron sus cualidades en todo el país.”
Medellín representaba el mejor equipo, el más tradicional y el más importante y popular en la ciudad y uno de los más importantes del país.
Si bien Medellín F.B.C. fue concebido desde la clase alta de la época, en 1929 el equipo debió cambiar de dueños ya que sus directivos pasarían a ser dirigentes de la ciudad, esto los obligaba a dejar su labor como directores del equipo. Esta época marcaría un periodo de problemas económicos, donde el poder financiero que representaba el equipo en sus inicios se vería afectado durante varias décadas.
Hoy Independiente Medellín y Atlético Nacional, son dos de los equipos más populares del país, la identidad y tradición se ha ido modificando, porque el fortalecimiento de la identidad está determinado por el club contrario, “como las identidades en el fútbol siguen la lógica contrastiva, la pertenencia no se agota en el amor al club del corazón, sino en la aversión al otro, por el adversario” , de esta manera Medellín y Nacional han fortalecido y delimitado, en las últimas décadas, su identidad con relación al contrario.

Hombre...San Carlos

Ronald Villa Martinez
Las balas corrieron de un lado para otro, día y noche sin parar. De repente todo paro, se escucho un silencio descarado y luego de tres años, las cosas habían terminado. Luego de la tempestad viene la calma, y aunque la gente nunca lo creyó así, la tranquilidad llego para que darse por un largo rato.

Las calles vacías, decenas de hogares destruidos y una sola idea: que viene ahora? Que sigue? Quien podrá alivianarnos?

El tiempo paso, las cosas han cambiado, y la gente ya no teme salir a las calles. Un pueblo reverdecido por la esperanza, la calma y la confianza firme de que nunca mas será como en el pasado.

Hoy en día el poblado brilla a lo lejos. Las calles se mueven y el agua fluye cuesta abajo por las montañas cercanas. Atrás quedaron los viejos caminos. Las pisadas de quienes sembraron la violencia. Las casas agujereadas de quienes ya no están mas en estas tierras o este mundo. Los despojos de lo irónico... una de las poblaciones mas lindas de oriente, con uno de los pasados mas violentos de la zona.



El sitio que apunta de ganas quiso mejorar y crecer sin pensar en una posible ayuda de quien sabe quien... (acaso alguna vez existió? Posiblemente no, pero eso, ya no importa) hoy es tierra limpia y feliz, como en los cuentos de alguna vez.

La crítica de cine en Colombia

Por Ronal Castañeda

La crítica cinematográfica en el país siempre ha sido escasa por una razón bastante clara: si no existe una industria cinematográfica no existen críticos que intervengan en esa producción nacional.

A lo largo del siglo XX la historia del cine en Colombia ha sido una historia vergonzosa; prácticamente en los primeros 50 años del siglo sólo se hicieron 10 películas de factura nacional. No hubo ningún crítico destacado durante todo este período. Además, es de total comprensión puesto que la crítica de cine tiene solamente un siglo de haber nacido, lo que nos recuerda la acertada frase del otro crítico de cine y escritor, Guillermo Cabrera Infante que definiría el quehacer del crítico de cine como “un oficio del siglo XX”. En los 50 empezó a despuntar en Colombia una generación de críticos de reconocida trayectoria como Gabriel García Márquez, Hernando Valencia Goelkel y Hernando Valencia Silva, el más destacado de los tres.

En la década de los 60 y 70 despuntaron otra generación de críticos de los cuales destacamos a Alberto Aguirre, Orlando Mora, Luis Ospina, Andrés Caicedo, Carlos Mayolo. Pero no sería hasta la llegada de los 70 cuando la crítica dé un giro sustancial, cuando un sacerdote empezó a escribir desde una humilde columna en el diario El Colombiano durante 20 años. Desde allí la crítica cinematográfica dejó de ser mirada como la paria del cine y se empezó a tomar como estudio y referencia dentro del cine.

Después de años de crítica y reconocimiento de Luis Alberto Álvarez (LAA) como crítico de cine del país
[1], fundó la revista Kinetoscopio (1990) y de ella surgió un séquito de escritores que en estos momentos ejercen como críticos de cine y que declaran abiertamente a LAA como un maestro y amigo: Santiago Gómez, Oswaldo Osorio, Hugo Chaparro, Juan Carlos González, Pedro Adrián Zuluaga, Martha Ligia Parra, Carlos Mario Pineda, Manuel Restrepo, etc. Pero a nivel nacional el contexto se desdibuja, no son tantos los críticos de cine que devienen de LAA. Ricardo Silva por ejemplo, uno de los críticos actuales más notables de Bogotá, no conoció ni siquiera a LAA, y tampoco hace notar su influencia en él.

LAA tenía un proyecto cultural para la ciudad de Medellín y, en menor medida, para el país. Pero esta última afirmación nos falta discutirla. En toda la historia de la crítica de cine del país, no se ha logrado concebir de una manera esmerada la debida atención al cine. Así, solamente hasta la década de los 70 se crea FOCINE, organismo creado por el estado para atender la desahuciada industria cinematográfica en el país; ¡70 años después de haber sido inventado el cine, el Estado colombiano le pone finalmente atención! La crítica tampoco destacaría dentro del panorama nacional. LAA llegó de Europa y decide hacer cambios significativos dentro de sus alcances que, como ya lo hemos dicho, estaban ceñidos principalmente nivel local. Si bien hizo parte de concursos y realizó talleres a nivel nacional, sus columnas, programas y cátedras no tenían resonancia nacional. Por lo demás, el conocimiento siempre ha girado de la capital a las provincias, es decir, siempre ha sido centralista y mucho más en Colombia, que creen que Aurelio Arturo ha sido el mejor poeta, que no hay mejor cineasta que los de Bogotá, que el mejor arquitecto del país es Rogelio Salmona, etc. Juan Carlos González refuerza lo dicho aquí: “La mayoría de su obra en vida sólo la disfrutó el público regional, con las limitaciones que eso implicaba en cuanto a número de lectores y a la influencia que pudiera tener frente a la opinión nacional en un país que, como éste, tiende a subvalorar lo que no se genera desde la capital”
[2].

Se ha dicho que los tres “grandes” críticos de cine que tiene país son Hernando Salcedo Silva (1916-1987), Hernando Valencia Goelkel (1928-2004) y LAA (1945-1996)
[3]. Del primero de ellos, Salcedo Silva, sabemos que tuvo el valor de hacer el primer estudio serio sobre el período silente del cine colombiano, y un acérrimo defensor del patrimonio fílmico colombiano; Valencia Goelkel, fue más que un crítico de cine un importante crítico literario, según muchos el primero en Colombia, y de sus trabajos con el cine salió su libro Crónicas de cine. Sin embargo, en el plano de la constancia, fue LAA quien mejor se dedicó a la labor de la crítica cinematográfica. De esto lo podemos constatar en las innumerables críticas, crónicas y ensayos sobre cine que realizó en el transcurso de su vida. Algunas de estas publicaciones se compilaron en sus Páginas de cine, de 3 volúmenes, pero muchos de los aportes de LAA todavía están desperdigados en conferencias, talleres, cursos, y programas radiales que nunca fueron compilados y que siguen latentes en archivos personales y de instituciones.

El mismo Valencia Goelkel se referiría sobre LAA: “Excelente crítico, sin duda el más importante del momento. Son muy claros y muy didácticos sus razonamientos sobre cine”. Oswaldo Osorio, crítico de Medellín más activo en la actualidad, se refiere al momento de la entrada de LAA como “uno de los capítulos más productivos de esta historia, cuyo origen puede asentarse a mediados de la década del setenta en una página especializada publicada en el periódico El Colombiano durante más de veinte años. La figura de LAA fue esencial en el panorama de la crítica nacional, no sólo por el humanismo, gran conocimiento del cine y la vocación didáctica que regían sus textos, sino por ser un importante gestor de la cultura cinematográfica de su ciudad y del país”
[4].

Y a estas alturas, tal vez sí podamos colegir lo principal de nuestro informe: LAA es el principal crítico de cine que ha tenido hasta ahora Colombia, por su conocimiento, persistencia, influencia, y cambios en las dinámicas socioculturales de la ciudad de Medellín y del país.

[1] Mencionamos como algo insustancial pero significativo el Premio de Crítica Cinematográfica, de Focine; Premio de Crítica Cinematográfica, Hernando Salcedo Silva
[2] González, Juan Carlos. Luis Alberto , crítico de cine. En Cuadernos de cine colombiano, #6.
[3] Bahamón, Efraín. Editorial. Cuadernos de cine colombiano, #6.
[4] Osorio, Oswaldo. La crítica de cine en Colombia. http://www.cinefagos.net/

En memoria de Luis Alberto Álvarez

Por Ronal Castañeda

Es el cine una materia tratada con poca seriedad en nuestro país, bien sea por su poco aporte al comercio, o a su escaso interés para un público general, o porque no hay quién sepa hablar con propiedad de ello. Nadie lo apoya aunque nadie dude de su importancia dentro de los asuntos cotidianos. Luis Alberto Álvarez (LAA) fue un personaje que trató de acercarse a estos asuntos con esmero y seriedad; se entregó totalmente a su profesión de crítico de cine, algo descabellado en mentes sanas.

En 1973 llega de Manizales a Medellín y hizo parte del único cineclub de la ciudad en ese momento, que lo habían fundado Alberto Aguirre y Orlando Mora. Le ofrecen un programa radial sobre cine en la Universidad Pontificia Bolivariana y luego el entonces editor de El Colombiano, Darío Arizmendi, le ofrece una Columna semanal en el periódico. También hace algunos programas en la Emisora Cultural de la Cámara de Comercio de Medellín, funda del equipo de Comunicación Social de la Comunidad Claretiana COM-PAS (Producción de materiales audiovisuales), realiza programas de cine para Tele Antioquia, y funda de la revista Kinetoscopio.

En Medellín no existían plataformas serias que dieran a conocer el trabajo de un crítico de cine. Con LAA llegaron columnas de opinión, programas radiales y de televisión donde se debatía sobre el cine; cursos, seminarios, talleres de discusión sobre el acontecer cinematográfico; surgieron salas de cine como las del Centro Colombo Americano; y surgió además la más profunda revista cinematográfica que tiene hasta ahora el país: Kinetoscopio.

Sin embargo, este terreno abonado ha sido siempre un espacio hostil para quien lo ejerce. LAA siempre defendió sus proyectos culturales como la revista Kinetoscopio, que nunca les dio frutos económicos pero sí el aliciente de haber contribuido en la difusión de un conocimiento hasta el momento vedado para los espectadores de cine de la ciudad. Después de la muerte de LAA , Paul Bardwell era otro de esos mástiles que sostuvieron con esmero un proyecto cinematográfico para la ciudad iniciado por LAA. Pero después del deceso de estos dos pilares de la cultura cinematográfica en la ciudad, ahora nadie arriesga el pellejo por el cine. Se intentan acabar con las salas de cine del Centro Colombo Americano y con la única revista especializada en cine que tiene ahora el país, dos plataformas que ayudó a construir el crítico LAA.

Y es aquí donde estriba la importancia de nuestro personaje. En la actualidad resulta imperante demostrar el interés en el que recabó una persona, los logros y cambios que obtuvo como forma de no olvidar lo difícil que es hacer un proyecto como el que montó LAA y que ahora, en el olvido, se intenta destruir. Legitimando tales logros llegaremos a generar alguna conciencia en la preservación histórica y generar voluntades a favor de una cultura cinematográfica en al ciudad.

La función de un crítico de cine, parte de una honestidad y seriedad con su trabajo. El director de la Cinemateca Distrital de Bogotá, Efraín Bahamón, es uno de los que defiende su función: “Sobre el oficio de la crítica cinematográfica recae un alto volumen de responsabilidad social en la configuración del debate cultural. Lejos de promover el consumo de productos insulsos, de prestarse para el juego comercial, o como alfil de la industria del entretenimiento, el crítico de cine debe ante todo ser un constructor de puentes, una prolongación del hilo de Ariadna, una luz intrépida y transparente que le permita a un público lector y consumidor de imágenes reconocer a tiempo el artificio o el engaño para no perderse en el oscuro laberinto en el que a diario se le quiere hacer caer”[1]

Expuesta la importancia de un crítico de cine podemos reencontrar en el pensamiento de LAA estas mismas caracterizaciones a las que alude Bahamón: “El crítico es un espectador profesional, alguien que ve cine más tiempo que los demás, pero en el fondo es un espectador. Su labor es, en mi opinión, poner a disposición de la gente que va a cine informaciones y referencias que le ayuden a formar su propio juicio, incluso contra el crítico mismo. Eso es lo que he buscado realizar”[2].


[1] Bahamón, Efraín. “Editorial”. En Cuadernos de cine colombiano. #6. Año 2006
[2] Luis Alberto Álvarez, Tributo a su legado. Centro Colombo Americano y Universidad de Antioquia, 2008.

¿Trabajadores o esclavos?

Por: Carlos Hernández




La industria azucarera surge en el valle geográfico del Rio Cauca a comienzos del siglo XX. En sus inicios su avance fue lento. Es hacia la segunda mitad del siglo, más exactamente a partir de los años sesenta, que se aprecia su vertiginoso desarrollo. A ello contribuyeron las condiciones geográficas y sociales que facilitaron el avance tecnológico.

Es importante rescatar que la industria azucarera del Valle del Cauca cuenta con 13 de los 15 ingenios existentes en el país. También se dice que “el impacto del sector azucarero sobre la actividad productiva nacional y regional esta en 1% del PIB nacional, 6% del PIB del departamento del Valle del Cauca y 43% del PIB agrícola del mismo” .

En la década de los 90 el país atravesó una de las peores crisis de su historia. En el sector agrícola, los cultivos transitorios cayeron de manera dramática, al tiempo que los permanentes crecían, así en años recientes se hubieran visto negativamente afectados.

La industria azucarera vallecaucana, debe su posición tanto a su organización industrial como a sus excepcionales ventajas comparativas frente al resto del mundo y al posible ingreso de nuevos participantes al mercado.

“Actualmente se producen en Colombia alrededor de dos millones seiscientas mil toneladas anuales de azúcar, de las cuales se exporta cerca del 50%. La industria azucarera colombiana se encuentra ubicada en el valle geográfico del Río Cauca, en la zona sur occidental del país. En este valle como condición excepcional compartida únicamente por Hawái y la zona norte del Perú, se presentan pronunciadas diferencias climáticas entre el día y la noche, condición necesaria para la concentración de sacarosa en la caña. Esta condición privilegiada permite moler caña y producir azúcar a lo largo del año, a diferencia de lo que ocurre en las demás zonas cañeras del mundo, en las cuales la cosecha de caña dura entre cuatro y seis meses. Como consecuencia, los costos fijos de inversión en fábrica, equipo de campo y capital de trabajo por tonelada de caña producida, son la mitad y hasta la tercera parte de los existentes en el promedio de las zonas cañeras del mundo. Lo anterior y la notable fertilidad de los suelos, hacen de la industria azucarera colombiana una de las cuatro más eficientes del mundo, incluida la producción de azúcar de remolacha” .

Para muchos colombianos, los corteros de caña eran seres invisibles, imperceptibles y por lo tanto no merecían atención ni mucho menos tener voz o voto en una sociedad indiferente como la colombiana. Pero sólo hasta septiembre de 2008 cuando ellos decidieron luchar por el respeto a sus derechos, la sociedad notó que eran personas iguales, de carne y hueso y con necesidades que satisfacer, pero que vivían en condiciones de explotación.

Sin embargo, gracias al inmenso poder de la industria azucarera, su protesta se vio opacada aludiendo a supuestos sueldos de hasta 1.5 millones de pesos, cuando en realidad la mayoría de ellos no alcanzaba a devengar ni siquiera un mínimo legal vigente.

Por tales razones los corteros dieron una lucha de 54 días. Si bien no lograron su cometido por completo, si alcanzaron a hacer que la cuantía pagada por una tonelada de caña cortada subiera de 5700 a 6100 pesos, que realmente son una miseria, pero que para estos humildes trabajadores, es un gran “aliciente”.

No obstante la tarea de un cortero va mas allá del corte de caña. Su jornada inicia a las 4 de la mañana cuando se levanta para arreglar sus implementos. A las 5 aproximadamente sale a la orilla de la carretera en la mayoría de los casos, para esperar el transporte que tarda entre 60 y 90 minutos en hacer su recorrido. Ya instalados en los ingenios, comienza su ardua labor del corte de caña. Largas jornadas de machetazos, heridas, insolaciones y en ocasiones ataques de animales internados en medio de los cultivos, hacen parte de la vida real de un cortero.

Según los mismos corteros, las mayores afecciones de salud a las que pueden estar expuestos son: las cortadas accidentales en brazos y canillas, los lumbagos y lo que por sus permanentes visitas al medico ya se han aprendido de memoria: problemas de túnel del carpo, epicondilitis, manguito rotador y columna. Todo lo anterior pese a las indignas jornadas laborales, ASOCAÑA afirma que “un cortero sólo trabaja 7.8 horas al día” , mientras que los corteros aducen trabajar siete días a la semana bajo el sol inclemente del Valle del Cauca, según ellos, con jornadas hasta de 12 ó 13 horas.

Los corteros De Caña Del Valle Del Cauca, ¿Trabajadores o esclavos?

UNA FOTO, UN CIGARRILLO, UN DESTINO (brujería) Parte 1



Author: Jacqueline Aguirre

“Las brujas no existen; pero de que las hay las hay”, este refrán popular le daba vueltas a mi cabeza, ese día en que conocería a una verdadera bruja o adivinadora, podría saber sobre mi futuro, sobre mi presente, sobre quién me odiaba, a quién conocería, eso decían las personas que me habían hablado de ella.


Llevaba años preguntándome por la existencia de las brujas, casi todos los días escuchaba historias diferentes, “las mujeres del Carmen de Viboral son brujas” me decían las personas de los municipios del oriente y yo con inseguridad respondía que era por la belleza de las mujeres que hipnotizaban a los hombres para que se quedaran con ellos.


Dolores que te matan


Author. Jacqueline Aguirre gutiérrez


Pam, un tiro se escuchó en el solar de la finca mientras la familia se encontraba ausente, con esto se cerraba una larga historia de dolor, de hierbas, de oraciones y de ritos.

Raúl Gutiérrez era conocido por ser un hombre tranquilo, en ocasiones tanto que se perdía en sus pensamientos y parecía dormir con los ojos abiertos. Muy diferente a su padre Francisco Gutiérrez, quien siempre tuvo la dureza como el mejor método de educación para sus hijos.

“Pacho era muy exigente, se enojaba con mucha facilidad, por cualquier cosita, que sírvame bien la comida, que saque el café al sol, que le lleve el almuerzo a los trabajadores de la caña, en fin siempre pidiendo y nunca dando” comenta Ligia Monsalve madre de Raúl.

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EL FÚTBOL COMO LEGITIMADOR DE LA IDENTIDAD

Juan Camilo Gallego Castro




Negar la pertenencia a un club futbolístico es considerado un ‘delito’ y una deshonra al buen nombre del equipo y de quien comete tan atrevido episodio.

El fútbol, como la política, divide de manera permanente una ciudad e incluso un país. Desde diferencias políticas, ideológicas, religiosas, raciales y de clase social, el fútbol es un segregador y delimitador de identidades. Cada país tiene un ‘clásico’, el mismo que redefine por un tiempo la superioridad y la paternalidad de un club a otro.

Arlei Damo y George Oliven afirman que “las rivalidades están asociadas a categorías extraídas del contexto social que las originó y giran alrededor de sentimientos vinculados a grupos primordiales, aquéllos en los que nacemos, que se concentran en la lengua, costumbres, religión, raza, tribu, etnia o lugar.”

Uno de los clásicos más importantes en el mundo del fútbol se encuentra en Glasgow, Escocia. La rivalidad entre Celtic y Rangers separa a los católicos de los protestantes. Ambos equipos se conocieron el 28 de mayo de 1888, año en el que nacía el Celtic, los ‘bhoys’ (Celtic) ganaron por 5-2, por eso, desde sus inicios, este partido es una válvula de escape para una sociedad que se divide en dos bandos, por algo desde 1984, cuando el Aberdeen rompió el ciclo, Rangers y Celtic han ganado todos los campeonatos en Escocia.

Alfred Wahl dice que “en España, el FC Barcelona encarnó durante mucho tiempo el antifranquismo ante su rival local, el RCD Espanyol, y contra el Real Madrid.” Por eso, “los partidos pueden entonces simbolizar un combate político que el régimen impide que se desarrolle en la calle.”

Guillermo Zuluaga afirma que “el fútbol, al lado de de la religión y la política, fueron los primeros fenómenos que movilizaron grandes concentraciones de gente en Colombia.” Después del llamado Bogotazo, el 9 de abril de 1948, las iniciativas de Alfonso Senior, Pascual Guerrero y Humberto Salcedo, por convertir el fútbol amateur en profesional y canalizar, de alguna manera, la rivalidad bipartidista del país, dio sus frutos, a partir de allí, el fútbol se convirtió en una nueva manera de vivir en el contexto colombiano. Las rivalidades, que ahora se conocen, se empezaron a forjar en el fútbol profesional.

Gonzalo Medina afirma que “la década de los 50 es un periodo que va definiendo la rivalidad de los equipos Independiente Medellín y el Atlético Nacional”, aunque en los primeros años en el fútbol profesional existía un tercer equipo en la ciudad como era el Huracán, Medellín y Nacional empezaron a forjar una ‘rivalidad’ debido a la procedencia y origen de cada uno de los equipos.

Arlei Damo y George Oliven testifican “…que uno solo de los ‘sentimientos primordiales’ es capaz de dividir dos extensas comunidades. Cuando uno de los pares es identificado como “club de elite” – los casos de Gremio, Fluminense, River y Nacional- el rival es automáticamente el “club del pueblo” o de “las masas” –los casos de Internacional, Flamengo, Boca Juniors y Peñarol.”

En la ciudad de Medellín ha sucedido un caso atípico dentro de la organización futbolística en Latinoamérica. Medina afirma que “a Medellín se le asocia con el equipo del pueblo, el equipo de los trabajadores, el equipo de los emboladores, el equipo, incluso, de los delincuentes, de los ladrones”, sin embargo, “Medellín es el resultado de la iniciativa de personas de mucho poder económico. En él había empresarios, algunos comerciantes y algunos extranjeros. Medellín ha sido un equipo de élite, de grupos muy selectos de la sociedad antioqueña.”

Medellín pasó de ser un equipo de la clase alta antioqueña a convertirse bajo el lema del “equipo del pueblo” en un equipo popular, corriendo en contra de la tradición suramericana. Y, aunque el fútbol actual no excluya como sí lo hacía en principios del siglo XX, Medellín se diferencia de los otros equipos en cuanto pasó se convirtió en un club ‘humilde’.

Por su parte, “el origen de Nacional está muy ligado al sector textil (Indulana y fabricato), el origen de Nacional es muy obrero, del campo laboral, del campo sindical, pero en la década del 60 pasa a ser lo contrario porque lo compran personas de mucho poder económico, caso de la familia Botero Moreno”, dice Medina. Ese equipo ‘humilde’ de clase media, pasó a ser propiedad de personas adineradas y, más tarde, de un grupo económico muy importante en el país, como lo es Ardilla Lulle.

Aunque, la diferencia de clase haya moldeado la rivalidad entre Medellín y Nacional, fueron las barras, a mediados de 1970 las que empezaron a dividir geográficamente el estadio. Felipe Ospina, líder de Los del Sur, afirma que los hinchas de Nacional se ubicaban hacia el costado sur del estadio Atanasio Girardot, este fue uno de los motivos para que se creara la barra en ese lugar de la cancha.

“Las rivalidades entre las hinchadas son consecuentes con las rivalidades existentes entre los propios clubes… Lo que las hinchadas hacen en la actualidad, es solamente actualizar ciertas querellas que son parte de la historia de las agremiaciones, buena parte de ellas circunscritas al propio origen de los clubes”, afirman Oliven y Damo, así sucede en Medellín, las hinchadas le dieron ‘vida’ a esa diferencia que enmarcó la creación de ambos equipos.

Pero, esa identidad y rivalidad entre los equipos se hizo más fuerte cuando “las hinchadas organizadas… están luchando permanentemente por espacio y visibilidad frente a los demás hinchas, de los cuales se diferencian por la forma e intensidad de su pertenencia.” Así, como dice Damo y Oliven, las barras populares de los dos equipos de la ciudad intentan demostrar ser mejores que el otro, con más ‘aguante’

Medina afirma que “el contexto universal ha influido a la delimitación de territorios en el estadio Atanasio Girardot. Pudo pesar más el contexto internacional, porque descubrieron que había otra manera de vivir y sentir la manera de vivir el fútbol y de mirar el contrario, ahora llamado enemigo.” De esta manera la rivalidad adquiere fuerza.

El fútbol creó esas diferencias, unos de religión como es el caso escocés; de ideología, en España; clase y raza en Latinoamérica. Cada sociedad ha adecuado al fútbol la rivalidad social de cada país, el fútbol alimenta esas rivalidades, por eso, ellas se legitiman cuando se enfrentan esos clásicos rivales, en Medellín pudo más las hinchadas, adecuando el modelo internacional, para hacer más profundas esas identidades y pasar a llamar al rival, un enemigo.

Oramos y Curamos...La cultura de la curación


Por: Jacqueline Aguirre Gutiérrez


Los curanderos son fruto de un contexto histórico muy importante en la estructuración del departamento de Antioquia, pues son el reflejo de la herencia cultural recibida de los indígenas, los esclavos africanos y los españoles en el campo de la medicina y de sus saberes asociados. Estos no sólo utilizan verbalizaciones curativas en forma de oraciones y le rinden culto a imágenes sagradas asociadas con la salud, sino que también utilizan la botánica médica para curar “maleficios” hechos por la brujería. Por esta razón se dice que se asocian las tres culturas que intervinieron en la construcción de la sociedad de esta zona de Colombia.
La importancia de la investigación radica en la exclusión o, al menos, la invisibilización que se ha hecho entorno a la trayectoria histórica y social de estos personajes en Colombia en general y en nuestro departamento de manera particular, a pesar de que siguen siendo ellos los médicos de cabecera de muchas familias de nuestras culturas populares (aunque no sólo ellas tienen en los curanderos a un referente de capital importancia en el fenómeno de la salud/enfermedad), lo cual me lleva a considerar que tienen una incidencia grande en nuestra sociedad.

Colombianos buscando tierra

Ronald Villa Martinez.
La migración de colombianos a Panamá es un fenómeno de dos caras: la de quienes desde los años 70 han viajado al país vecino, muchas veces sin papeles en regla, a trabajar en oficios básicos como empleadas domésticas, jardineros y obreros de construcción y la de quienes empezaron a hacer contrapeso en la balanza desde hace 15 años: profesionales de alto perfil y empresarios que han encontrado en Panamá un buen mercado laboral y de negocios.

Los primeros cruzan la frontera en busca de un trabajo que no lograron conseguir en Colombia o son desplazados por la violencia e ingresan por la costa atlántica y por la zona central del Darién. Muchos de ellos ya se han incorporado a la sociedad panameña.

Los segundos han llegado de la mano de empresas colombianas, han aceptado un buen puesto en una empresa panameña o son microempresarios dispuestos a jugarse su capital porque encontraron una buena oportunidad en esa angosta tierra centroamericana. Es esta cara más reciente la que está empezando a predominar en el paisaje de los colombianos en Panamá.

La aparición de violencia relacionada a la droga, mafias nacientes y prostitución, han hecho que los panameños comiencen a levantar su voz en contra de la llegada de los vecinos. A esto se suma el hecho de haber alimentado un resentimiento fronterizo que solo se hace evidente a la hora de hablar con los panameños en las calles de la misma panamá.

Hoy en día, los habitantes del istmo no quieren más la llegada de colombianos a sus tierras, y se busca desesperadamente una norma legal que ponga fin a la migración que se ha disparado en los últimos años.

Los colombianos se esconden bajo las sombras de una economía que necesitan para vivir en un país donde no son queridos. Calle tras calle los colombianos intentan realizar los mismo trabajos que en Colombia ya no son rentables pero por el contrario en panamá pagan en dólares. Se trata de un pequeño american dream con las ventajas del idioma y la falta de controles para el cumplimiento del objetivo. Se trata de una carrera contra el tiempo, antes que la república panameña construya un muro que impida el paso de cientos de inmigrantes que año tras año corren en busca de la solución a sus calamidades.

Hoy en día, muchos colombianos corren y ahorran para abandonar el país en busca de mejores condiciones económicas pero no sentimentales. Un último esfuerzo desesperado para lograr lo que les esquivo, la fortuna. Según la Organización Internacional para las Migraciones en Colombia OIM, se estima que cerca del diez por ciento de la población colombiana reside en el exterior. De este diez por ciento, casi la cuarta parte habitan hoy en la República de Panamá, lo que equivale a más de 60 mil habitantes.

Historia de un fallo

Por: Juan Camilo Rengifo Garcés

Martha Solay González vivía en Pereira con sus tres hijas. Ella había decidido ligarse las trompas para no quedar nuevamente en embarazo. En el 2005 sorpresivamente se enteró de su estado de gestación. “A la cuarta semana le detectaron cáncer de cuello uterino y era necesario que se sometiera a quimioterapia para salvar su vida. Entonces, solicitó una interrupción del embarazo a su prestador de salud y ante la ilegalidad del procedimiento, aún cuando su vida corría evidente peligro, le fue negado". (Ver archivo)

Mientras trascurrían los días difíciles de Martha Solay, la abogada Mónica Roa, directora del proyecto Género y Justicia de la organización Women’s Link Worldwide, interpuso el 14 de abril de 2005, ante la Corte Constitucional de Colombia, la primera demanda (D-6122) de inconstitucionalidad de la en ese entonces, vigente ley del aborto. La Corte emitió un fallo inhibitorio el 7 de diciembre. Después de cinco días la abogada radicó una nueva demanda acatando las recomendaciones de la Corte. (Ver archivo)

Entre tanto, el embarazo de Martha Solay llegó a término, siendo entonces tarde para combatir la enfermedad. Sin embargo, en compañía de sus cuatro hijas siguió lidiando con las complicaciones del cáncer, convirtiéndose así, “en el símbolo de la lucha por la despenalización del aborto en Colombia". (Ver archivo)

En medio de la desesperanzadora situación de Martha Solay, la Corte Constitucional falló el 10 de mayo de 2006 a favor de la demanda interpuesta por Mónica Roa, despenalizando el aborto en los siguientes casos: “(i) cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer […], (ii) cuando exista grave malformación del feto que haga inviable la vida […], y (iii) cuando el embarazo sea resultado de una conducta […] constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abuso o de inseminación artificial o transferencia de óvulo fecundo no consentidas, o de incesto”.

Un año después del fallo, el 11 de junio de 2007 y a sus 37 años, murió Martha Solay. “El país conoció su drama y vivió con ella el problema de salud pública, de equidad de género, de justicia social y de derechos humanos que suponía la penalización total del aborto que se mantuvo hasta el 10 de mayo de 2006”, (Ver archivo)cuando se conoció la decisión de la Corte. La sentencia C-355 de la Corte Constitucional donde se despenalizó el aborto en Colombia, le llegó tarde, para ese entonces ya había nacido su cuarta hija y su enfermedad se encontraba en estado avanzado.

*Ilustración: Esteban Arenas







Introducción al Suicidio (Cifras)

El suicidio se ha convertido en un problema de salud pública en el mundo, debido a las tasas crecientes año tras año. Según la revista médica The Lancet (abril de 2008), cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo; por su parte, la Organización Mundial de la Salud, OMS, estima que para el 2020 las víctimas a causa de este mal podrían llegar a 1.5 millones de personas en el planeta.




Día Sin Carro: Un esfuerzo por el medio ambiente

Escrito por: Juan Gabriel Benitez Marulanda.

Día Sin Carro: Un esfuerzo por el medio ambiente

Como una actividad asociada a la celebración del Día de la Tierra, el pasado miércoles 22 de abril Medellín vivió el Día Sin Carro. Los habitantes de la ciudad dejaron en casa los vehículos particulares y optaron por el servicio público, la caminata y la bicicleta como alternativas de transporte.


Entre las seis de la mañana y las siete de la noche, las calles de la ciudad se vieron invadidas por taxis y buses, que aceleraron el ritmo de sus frecuencias para responder a la demanda de transporte que hubo en la ciudad.

La decisión del Concejo de Medellín de aprobar el Día Sin Carro generó polémica entre la ciudadanía, especialmente entre los gremios de comerciantes, distribuidores de combustibles y entre quienes trabajan en sus vehículos particulares, que manifestaron inconformidad por la reducción en los ingresos de la actividad que los ocupa.
Estudiantes y profesores de diferentes instituciones educativas sembraron cerca de 200 árboles en diferentes sectores de la ciudad. Además, se realizó el Foro del Agua, que buscaba crear conciencia ciudadana sobre el cuidado de este importante recurso para la existencia humana. La Secretaría del Medio Ambiente, manifestó que las actividades alternas por la celebración del Día de la Tierra demostraron un fuerte compromiso de la ciudadanía y las instituciones educativas con el planeta.

Las autoridades de tránsito sancionaron a 716 conductores que no acataron la medida, hecho que la Secretaría de Transportes y Tránsito concibió como un logro debido a que por las vías de la ciudad diariamente circulan cerca de 460.000 vehículos particulares.


Por su parte, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Secretaria del Medio Ambiente reportaron notables disminuciones en partículas contaminantes del aire en sectores como el centro y El Poblado. Las autoridades ambientales informaron que en el centro de Medellín el material particulado menor de 2.5 micras (PM 2.5) -que es uno de los mayores contaminantes del aire y causante de enfermedades bronco respiratorias- en la tarde presentó una disminución del 58.9% respecto a otros días, mientas que en El Poblado la reducción fue de un 64%. El Día Social y Ambiental sin Carro, fue una jornada creada por el Concejo de Medellín, que al concluir la jornada celebró la participación de la ciudadanía y anunció que para el próximo año se buscará que otros municipios del Área Metropolitana se vinculen a la jornada del Día Sin Carro.

LO BUENO

  • El importante aporte a la reducción de los índices de contaminación, especialmente del aire y el ruido, presente todos los días en la ciudad.
  • La oportunidad que tuvieron los conductores de taxi y de bus para mejorar sus ingresos.
  • Aprendimos que la dependencia al vehículo particular es mala y que existen alternativas para la movilidad.

LO MALO

  • La confusión que hubo sobre si era obligatorio o voluntario el respeto a la medida. La Alcaldía primero anunció la imposición de una multa por quince salarios mínimos diarios legales, es decir, 248 mil 450 pesos, y la inmovilización del automotor. Más tarde cambió de opinión y anunció que la medida iba a ser pedagógica.
  • La cantidad de taxis provenientes de los municipios vecinos que invadieron la ciudad para aprovechar el día y “hacer carreras”, aunque en la ciudad sólo están autorizados para operar los taxis matriculados en Medellín.

INTRODUCCIÓN A LA MÚSICA ELECTRÓNICA: ORÍGEN DE LA PALABRA RAVE

Jonathan Andrés Montoya Correa

Después del progresivo avance tecnológico que sucedió a la II Guerra Mundial, empezaron a surgir diferentes clases de música que se alejaban de la rigidez clásica para comenzar un nuevo período de evolución, algo que los teóricos llamaron “músicas contemporáneas”. A través de los aparatos electrónicos, Estas nuevas “músicas” se convirtieron en un entretenimiento más cercano para su público.

El origen de este tipo de música se ubica en Londres y su masificación la atribuyen a cierto tipo de sustancias alucinógenas, entre las que se encontraba el LSD, cuyos efectos producían una alteración de la realidad que hacía que las personas tuvieran la impresión de que todo a su alrededor se derretía, dando origen a una subcorriente musical llamada Acid House, que buscaba imitar a través de sonidos y el uso de luces, el mismo efecto causado por el LSD.

Dentro de su simbolismo, el Acid House, proponía una democratización de la música que se reflejaba en las múltiples influencias musicales que confluían en los aparatos electrónicos para generar un ritmo completamente nuevo y diferente.

Se habla del movimiento rave, como la subcultura urbana que se generó a partir del Acid House, un fenómeno muy particular si se tiene en cuenta que la traducción literaria de esta palabra al español, es “delirio”, algo más o menos parecido a lo que sentían los bailarines, bajo los efectos del LSD.

El término rave puede agrupar tanto ritmo como subcultura. La palabra rave, no se limita únicamente a su significado en inglés, sino que sugiere la idea de un “movimiento”, con una ideología, representaciones sociales, manifestaciones, y un espacio que brinda “ciertos atributos que no consiguen en otros lugares".