Por Ronal Castañeda
La crítica cinematográfica en el país siempre ha sido escasa por una razón bastante clara: si no existe una industria cinematográfica no existen críticos que intervengan en esa producción nacional.
A lo largo del siglo XX la historia del cine en Colombia ha sido una historia vergonzosa; prácticamente en los primeros 50 años del siglo sólo se hicieron 10 películas de factura nacional. No hubo ningún crítico destacado durante todo este período. Además, es de total comprensión puesto que la crítica de cine tiene solamente un siglo de haber nacido, lo que nos recuerda la acertada frase del otro crítico de cine y escritor, Guillermo Cabrera Infante que definiría el quehacer del crítico de cine como “un oficio del siglo XX”. En los 50 empezó a despuntar en Colombia una generación de críticos de reconocida trayectoria como Gabriel García Márquez, Hernando Valencia Goelkel y Hernando Valencia Silva, el más destacado de los tres.
En la década de los 60 y 70 despuntaron otra generación de críticos de los cuales destacamos a Alberto Aguirre, Orlando Mora, Luis Ospina, Andrés Caicedo, Carlos Mayolo. Pero no sería hasta la llegada de los 70 cuando la crítica dé un giro sustancial, cuando un sacerdote empezó a escribir desde una humilde columna en el diario El Colombiano durante 20 años. Desde allí la crítica cinematográfica dejó de ser mirada como la paria del cine y se empezó a tomar como estudio y referencia dentro del cine.Después de años de crítica y reconocimiento de Luis Alberto Álvarez (LAA) como crítico de cine del país[1], fundó la revista Kinetoscopio (1990) y de ella surgió un séquito de escritores que en estos momentos ejercen como críticos de cine y que declaran abiertamente a LAA como un maestro y amigo: Santiago Gómez, Oswaldo Osorio, Hugo Chaparro, Juan Carlos González, Pedro Adrián Zuluaga, Martha Ligia Parra, Carlos Mario Pineda, Manuel Restrepo, etc. Pero a nivel nacional el contexto se desdibuja, no son tantos los críticos de cine que devienen de LAA. Ricardo Silva por ejemplo, uno de los críticos actuales más notables de Bogotá, no conoció ni siquiera a LAA, y tampoco hace notar su influencia en él.
LAA tenía un proyecto cultural para la ciudad de Medellín y, en menor medida, para el país. Pero esta última afirmación nos falta discutirla. En toda la historia de la crítica de cine del país, no se ha logrado concebir de una manera esmerada la debida atención al cine. Así, solamente hasta la década de los 70 se crea FOCINE, organismo creado por el estado para atender la desahuciada industria cinematográfica en el país; ¡70 años después de haber sido inventado el cine, el Estado colombiano le pone finalmente atención! La crítica tampoco destacaría dentro del panorama nacional. LAA llegó de Europa y decide hacer cambios significativos dentro de sus alcances que, como ya lo hemos dicho, estaban ceñidos principalmente nivel local. Si bien hizo parte de concursos y realizó talleres a nivel nacional, sus columnas, programas y cátedras no tenían resonancia nacional. Por lo demás, el conocimiento siempre ha girado de la capital a las provincias, es decir, siempre ha sido centralista y mucho más en Colombia, que creen que Aurelio Arturo ha sido el mejor poeta, que no hay mejor cineasta que los de Bogotá, que el mejor arquitecto del país es Rogelio Salmona, etc. Juan Carlos González refuerza lo dicho aquí: “La mayoría de su obra en vida sólo la disfrutó el público regional, con las limitaciones que eso implicaba en cuanto a número de lectores y a la influencia que pudiera tener frente a la opinión nacional en un país que, como éste, tiende a subvalorar lo que no se genera desde la capital”[2].
Se ha dicho que los tres “grandes” críticos de cine que tiene país son Hernando Salcedo Silva (1916-1987), Hernando Valencia Goelkel (1928-2004) y LAA (1945-1996)[3]. Del primero de ellos, Salcedo Silva, sabemos que tuvo el valor de hacer el primer estudio serio sobre el período silente del cine colombiano, y un acérrimo defensor del patrimonio fílmico colombiano; Valencia Goelkel, fue más que un crítico de cine un importante crítico literario, según muchos el primero en Colombia, y de sus trabajos con el cine salió su libro Crónicas de cine. Sin embargo, en el plano de la constancia, fue LAA quien mejor se dedicó a la labor de la crítica cinematográfica. De esto lo podemos constatar en las innumerables críticas, crónicas y ensayos sobre cine que realizó en el transcurso de su vida. Algunas de estas publicaciones se compilaron en sus Páginas de cine, de 3 volúmenes, pero muchos de los aportes de LAA todavía están desperdigados en conferencias, talleres, cursos, y programas radiales que nunca fueron compilados y que siguen latentes en archivos personales y de instituciones.
El mismo Valencia Goelkel se referiría sobre LAA: “Excelente crítico, sin duda el más importante del momento. Son muy claros y muy didácticos sus razonamientos sobre cine”. Oswaldo Osorio, crítico de Medellín más activo en la actualidad, se refiere al momento de la entrada de LAA como “uno de los capítulos más productivos de esta historia, cuyo origen puede asentarse a mediados de la década del setenta en una página especializada publicada en el periódico El Colombiano durante más de veinte años. La figura de LAA fue esencial en el panorama de la crítica nacional, no sólo por el humanismo, gran conocimiento del cine y la vocación didáctica que regían sus textos, sino por ser un importante gestor de la cultura cinematográfica de su ciudad y del país”[4].
Y a estas alturas, tal vez sí podamos colegir lo principal de nuestro informe: LAA es el principal crítico de cine que ha tenido hasta ahora Colombia, por su conocimiento, persistencia, influencia, y cambios en las dinámicas socioculturales de la ciudad de Medellín y del país.
[1] Mencionamos como algo insustancial pero significativo el Premio de Crítica Cinematográfica, de Focine; Premio de Crítica Cinematográfica, Hernando Salcedo Silva
[2] González, Juan Carlos. Luis Alberto , crítico de cine. En Cuadernos de cine colombiano, #6.
[3] Bahamón, Efraín. Editorial. Cuadernos de cine colombiano, #6.
[4] Osorio, Oswaldo. La crítica de cine en Colombia. http://www.cinefagos.net/
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