
El Sporting F.B.C fue el primer equipo de fútbol fundado en Medellín “en 1912, por iniciativa de los comerciantes suizos Juan Heiniger y Jorge Herzig quienes invitaron a otros comerciantes antioqueños y extranjeros” , representando los foráneos de la ciudad. Al año siguiente, en 1913 “se fundó el Medellín F.B.C., ya sin la notable participación de extranjeros como se dio en el caso anterior. Se trataba esta vez del interés de un sector de la población medellinense por formar sus propios clubes deportivos que le permitieran otro tipo de diversión y entretenimiento.”
Estos equipos eran clubes que cumplían con determinadas funciones sociales, “entre ellas la formación del primer cuerpo de bomberos de la ciudad, por parte de los miembros del Medellín F.B.C., el cual se dedicó en esta primera etapa a la promoción de obras con fines sociales y benéficos.”
El Medellín F.B.C era conocido como “el equipo del pueblo” por estar conformado por medellinenses, a diferencia del equipo de extranjeros que conformaba el Sporting F.B.C. Después de la desaparición de este último, el Medellín se convirtió en el equipo más popular.
1936 es el año al que se remontan los orígenes de Atlético Nacional, en esta época se llamaba Unión, ya en 1943 el Unión se fusiona en el Indulana (representante de esta empresa textilera) y pasa a llamarse Unión Indulana. Luego de varias fusiones con otros equipos, en 1947, un año antes del inicio del fútbol profesional, el equipo pasa a llamarse Atlético Municipal con la intención de apoyar el deporte a nivel nacional. Sin embargo, el actual nombre del equipo, Atlético Nacional, es adquirido en 1950 cuando en el elenco empiezan a incorporarse futbolistas de otras regiones del país, es así como nace el actual nombre del equipo verde de Antioquia, por eso los orígenes de Atlético Nacional se remontan al auge de las empresas textileras en la ciudad, es así como se hizo popular entre los trabajadores.
El 9 de abril de 1948 es asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, “este crimen desató una guerra entre militantes de los partidos Liberal, al cuál pertenecía el líder inmolado, y conservador, representado por el presidente Ospina. La violencia creció tan rápido, que a los pocos días no había rincón de la geografía colombiana que no estuviera afectado por los asesinatos indiscriminados en los dos bandos.” Como el gobierno nacional necesitaba motivos para disminuir la violencia, éste apoyó a un grupo de personas, lideradas por Humberto Salcedo, que proponían un campeonato de fútbol profesional, de esta manera el torneo inició el 15 de agosto de 1948.
En Medellín existían tres equipos: Huracán, Atlético Municipal (luego Atlético Nacional) y el Medellín F.B.C. (ahora Deportivo Independiente Medellín). Por razones económicas el primero desapareció en 1954, los dos equipos que restaron representaban dos grupos diferentes: el Medellín representaba, desde 1913, a los medellinenses más adinerados, es decir, se trataba de un equipo de clase alta, porque “tuvo en sus fundadores a los elementos jóvenes más distinguidos de la época.” Por su parte, Nacional crece en medio del auge de las empresas textileras de la ciudad y se hizo popular entre los trabajadores de estas fábricas, por ende, representaba la clase obrera.
El equipo Atlético Nacional forjó parte de su identidad a partir de la política y la simpatía con el partido Liberal, “¡como todos los integrantes del elenco eran liberales… por eso eligieron el rojo para color de la pantaloneta!” , sin embargo, por razones económicas, el equipo debió cambiar hacia el color verde: un dirigente de la textilera Indulana donó unas telas verdes para hacer el uniforme.
En el Medellín F.B.C., “los colores del club siempre fueron: blancos y rojos. En el primer periodo del año 14 al 20 [1914-1920], con camiseta blanca y una franja roja atravesada que tenía una cruz blanca en la mitad; luego la camiseta de rayas rojas sobre fondo blanco, que fue la misma utilizada hasta 1939, con pantaloneta siempre blanca.”
Como se ve, una gran diferencia marcaba un equipo y otro: la clase social a la que representaban. De acuerdo con Oliven y Damo, “los clubes, entidades formadas por libre iniciativa, desde muy temprano fueron percibidos como instituciones colectivas y, por lo tanto, representativos de una comunidad más extensa de la que abarca a sus asociados […] la inclusión de las clases bajas tuvo como consecuencia inmediata la transformación del fútbol en una instancia de mediación simbólica entre grupos y comunidades diferentes.”
Frente a esas representaciones iniciales que forjaron una identidad, Gonzalo Medina Pérez afirma que “el deporte se liga a los imaginarios colectivos y, por tanto, se inscribe dentro de los procesos de identidad de las sociedades.”
En el caso de Atlético Municipal hubo otro filtro que delimitó más la identidad de la institución, “en 1950 empezaron a incorporarse jugadores de otras regiones del país: el samario Carlos Arango, el barranquillero Rodolfo Aycardi y el valluno Severiano Ramos. En vista de que el equipo verde ya se estaba volviendo “cosmopolita”, el odontólogo Jaime Correa Estrada propuso a la junta el cambio de nombre. Se aceptó la sugerencia y fue cuando nació el ¡Atlético Nacional!”
Por su parte, hasta finales de la década de 1940, “el Medellín fue el más grande de todos en territorio antioqueño y también se respetaron sus cualidades en todo el país.”
Medellín representaba el mejor equipo, el más tradicional y el más importante y popular en la ciudad y uno de los más importantes del país.
Si bien Medellín F.B.C. fue concebido desde la clase alta de la época, en 1929 el equipo debió cambiar de dueños ya que sus directivos pasarían a ser dirigentes de la ciudad, esto los obligaba a dejar su labor como directores del equipo. Esta época marcaría un periodo de problemas económicos, donde el poder financiero que representaba el equipo en sus inicios se vería afectado durante varias décadas.
Hoy Independiente Medellín y Atlético Nacional, son dos de los equipos más populares del país, la identidad y tradición se ha ido modificando, porque el fortalecimiento de la identidad está determinado por el club contrario, “como las identidades en el fútbol siguen la lógica contrastiva, la pertenencia no se agota en el amor al club del corazón, sino en la aversión al otro, por el adversario” , de esta manera Medellín y Nacional han fortalecido y delimitado, en las últimas décadas, su identidad con relación al contrario.
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