Taller de Medios IV TG

Colombianos buscando tierra

Ronald Villa Martinez.
La migración de colombianos a Panamá es un fenómeno de dos caras: la de quienes desde los años 70 han viajado al país vecino, muchas veces sin papeles en regla, a trabajar en oficios básicos como empleadas domésticas, jardineros y obreros de construcción y la de quienes empezaron a hacer contrapeso en la balanza desde hace 15 años: profesionales de alto perfil y empresarios que han encontrado en Panamá un buen mercado laboral y de negocios.

Los primeros cruzan la frontera en busca de un trabajo que no lograron conseguir en Colombia o son desplazados por la violencia e ingresan por la costa atlántica y por la zona central del Darién. Muchos de ellos ya se han incorporado a la sociedad panameña.

Los segundos han llegado de la mano de empresas colombianas, han aceptado un buen puesto en una empresa panameña o son microempresarios dispuestos a jugarse su capital porque encontraron una buena oportunidad en esa angosta tierra centroamericana. Es esta cara más reciente la que está empezando a predominar en el paisaje de los colombianos en Panamá.

La aparición de violencia relacionada a la droga, mafias nacientes y prostitución, han hecho que los panameños comiencen a levantar su voz en contra de la llegada de los vecinos. A esto se suma el hecho de haber alimentado un resentimiento fronterizo que solo se hace evidente a la hora de hablar con los panameños en las calles de la misma panamá.

Hoy en día, los habitantes del istmo no quieren más la llegada de colombianos a sus tierras, y se busca desesperadamente una norma legal que ponga fin a la migración que se ha disparado en los últimos años.

Los colombianos se esconden bajo las sombras de una economía que necesitan para vivir en un país donde no son queridos. Calle tras calle los colombianos intentan realizar los mismo trabajos que en Colombia ya no son rentables pero por el contrario en panamá pagan en dólares. Se trata de un pequeño american dream con las ventajas del idioma y la falta de controles para el cumplimiento del objetivo. Se trata de una carrera contra el tiempo, antes que la república panameña construya un muro que impida el paso de cientos de inmigrantes que año tras año corren en busca de la solución a sus calamidades.

Hoy en día, muchos colombianos corren y ahorran para abandonar el país en busca de mejores condiciones económicas pero no sentimentales. Un último esfuerzo desesperado para lograr lo que les esquivo, la fortuna. Según la Organización Internacional para las Migraciones en Colombia OIM, se estima que cerca del diez por ciento de la población colombiana reside en el exterior. De este diez por ciento, casi la cuarta parte habitan hoy en la República de Panamá, lo que equivale a más de 60 mil habitantes.

0 comentarios:

Publicar un comentario